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Objetivos Generales

1. Estimular la capacidad para pensar y aplicar este pensamiento no solo a las ciencias y a las letras o a las artes creativas, sino especialmente a la vida moral y social. La escuela debe volver a ser el ámbito apropiado y necesario para la formación de valores, la reflexión crítica y la toma de conciencia.

2. Fomentar la creatividad. No hay creación sin libertad. No hay libertad sin orden. Ese es el clima que debe reinar en la escuela. La escuela es un centro de aprendizaje donde se convive. Para poder hacerlo en armonía, la comunicación debe ser fluida y las normas claras. La disciplina es un orden necesario para hacer algo que sirve y gratifica. La disciplina supone reglas de convivencia que tienen que ser reconocidas por las tres partes: padres, alumnos y docentes. Creemos que la disciplina de una escuela va más allá de un reglamento, tiene que ver con una filosofía de vida y una postura frente al hombre y al conocimiento. Una filosofía social basada en el respeto, en la verdad y en la justicia.

3. Guiar y desarrollar la tendencia natural del niño hacia la actividad. Actividades en contacto con la naturaleza, ya que el aprendizaje real implica no solo la adquisición de contenidos sino también la admiración y el acto de maravillarse. Los niños desarrollan una conciencia ecológica estimulando su interés por los problemas ambientales. La escuela tendrá en cuenta los intereses de los alumnos como motivación y unificará esas actividades tratando de alcanzar la globalización en la tarea escolar. La educación activa no exige que los niños hagan todo lo que quieran sino que los niños quieran lo que hacen; que hagan, no que les hagan hacer. Nuestra escuela será activa dando lugar así a todas las transiciones espontáneas entre el juego y el trabajo. Mediante el juego, el niño desarrolla sus percepciones, su inteligencia, sus tendencias a la experimentación, sus instintos sociales, etc. Por eso, el juego es una palanca del aprendizaje tan potente en los niños.

4. Educar teniendo como centro al hombre: su desarrollo, crecimiento, sociabilización, identidad y responsabilidad.

5. Consideramos que el hogar es más importante que la escuela. Es la sede de la educación del hombre. Es allí donde el niño debe encontrar seguridad. Es necesario que la escuela también sea un hogar, que exista solidaridad entre ella y la familia, solo así el niño logrará su óptimo desarrollo afectivo. El establecimiento estará abierto a la comunidad, realizará todas las actividades culturales y recreativas posibles destinadas a integrarla y así cumplir con su tarea de servicio. El primer principio para lograr armonía en la convivencia es la reflexión. Cuando se reflexiona en forma conjunta la solución sale a la luz. La norma básica es el respeto y la libertad de expresión.